El nuevo gobierno del presidente Barack Obama no debe postergar la reforma inmigratoria, señaló el martes en un editorial el diario New York Times.
El influyente matutino describió a través de relatos de inmigrantes cómo las “familias fueron aterrorizadas y divididas” por ser indocumentados, en los últimos años bajo el gobierno de George W. Bush.
“Familias como (éstas) han soportado una campaña inclemente de intimidación y expulsión, organizada en las altas esferas del gobierno federal y que fortuitamente ha sido delegada a los estados y a los gobiernos locales”, señaló el diario.
El Times se refirió a una información que público el lunes sobre el aumento del número de procesamientos por delitos de inmigración a nivel federal, que “se disparó en los últimos cinco años, sobrecargando los tribunales federales con casos menores como el cruce ilegal fronterizo, que son juzgados y sentenciados en grupos de 40 a 60 para una mayor eficiencia”.
Al mismo tiempo dijo que, los juicios por armas, crimen organizado, corrupción pública y drogas han descendido. El secretario de justicia de Arizona calificó la situación “como la abdicación nacional del Departamento de Justicia”.
A continuación destacó que la semana pasada el secretario de Justicia de Estados Unidos, Michael Mukasey, en una sorprendente decisión de último minuto, declaró que “los inmigrantes no tienen el derecho constitucional a tener un abogado en una audiencia de deportación y por lo tanto no tiene derecho de apelar sobre la base de una mala representación legal.”
Mukasey– agregó el diario– revirtió una práctica de varias décadas que había sido diseñada para garantizar una robusta protección constitucional a los inmigrantes, “algo que ahora se necesita más que nunca en los días del gobierno de Bush, cuando los procesamientos se manejaron como si se tratase de una fábrica”.
El New York Times mencionó el hecho de que la reforma inmigratoria no fue tema central de campaña del presidente electo Barack Obama en las elecciones generales. Pero agregó que Estados Unidos no puede afrontar que el hecho de que la inmigración sea postergada y que se siga con la política del actual régimen.
“Los costos son muy altos para los principios del país. Y son demasiado altos para la economía”, agregó.
Fuente: www.telemundo47.com











