- “Estoy comprometido a aprobar una amplia reforma migratoria como presidente de Estados Unidos”, afirmó Obama durante un encuentro nacional hispano de oración en la capital estadounidense, en la que aseguró que hay que mantener la “tradición” de Estados Unidos como un país “de leyes y de inmigrantes”.
“Eso no es contradictorio, es complementario”, sostuvo Obama.
“Los estadounidenses creen en la inmigración, pero también creen que no podemos tolerar la situación donde la gente venga a Estados Unidos violando la ley”, señaló y añadió que tampoco se puede permitir que haya empleadores que “explotan a trabajadores indocumentados para bajar los salarios”.
Es por eso, explicó, que el gobierno está tomando medidas para “reforzar” la seguridad en la frontera aunque a la par, agregó, “debemos clarificar el estatus de millones que están (en el país) de manera ilegal pero que han echado raíces” en Estados Unidos.
“A aquellos que deseen convertirse en ciudadanos (estadounidenses) les deberíamos exigir que paguen impuestos, aprendan inglés y se pongan en la fila de aquellos que juegan de acuerdo a las reglas”, sostuvo Obama, indicó DPA.
“Esa es la manera justa, práctica y prometedora de avanzar y eso es lo que estoy comprometido a hacer como presidente de Estados Unidos”, insistió sobre la reforma que pretende clarificar el estatus de unos 12 millones de inmigrantes indocumentados en el país.
Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los más de 700 líderes hispanos congregados este viernes, después de la decepción manifestada por muchas organizaciones de inmigrantes por el aplazamiento en varias ocasiones de un esperado encuentro en la Casa Blanca con Obama y representantes demócratas y republicanos para debatir la reforma migratoria.
La reunión, que tras un segundo aplazamiento en pocas semanas debería haberse celebrado este miércoles, tendrá lugar finalmente el jueves 25, aseguró esta semana la Casa Blanca, cuyo portavoz, Robert Gibbs, aseveró frente a las críticas de falta de interés del gobierno en la materia que las postergaciones de la fecha se habían debido a problemas de agenda del mandatario.
“El presidente continúa comprometido a trabajar con el Congreso para buscar los cambios de nuestras leyes de inmigración”, aseguró el vocero.
A pesar de las aseveraciones desde la Casa Blanca, numerosas organizaciones pro inmigrantes continuaron esta semana sus campañas para impulsar la reforma migratoria y detener las deportaciones de indocumentados.
El miércoles, unos 150 niños congregados por la organización Fraternidad Estadounidense en Miami presentaron una demanda contra el gobierno de Obama exigiéndole detener las deportaciones de sus padres hasta que el Congreso “repare” las leyes migratorias, según medios hispanos.
“Hoy las voces de estos niños no son escuchadas, pero mañana estos ciudadanos estarán votando”, alertó la directora de la organización, Nora Sandigo, sobre los pequeños, ciudadanos norteamericanos pero cuyos progenitores han sido deportados o podrían serlo debido a carecer de papeles legales.








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